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2 de 2 12 DE OCTUBRE A 520 AÑOS DEL “DESCUBRIMIENTO” DE AMÉRICA ¿CELEBRACIÓN?

Por: Silvia Eugenia Ruiz Bachiller, ver condiciones de © al final

LAS NUEVAS ENFERMEDADES TRAÍDAS POR LOS ESPAÑOLES DURANTE LA CONQUISTA  2/2.

DISMINUCIÓN DE LA POBLACIÓN INDÍGENA EN TENOCHTITLAN Y MESOAMÉRICA

Tenochtitlan mural Diego Rivera Wolfgang Sauber GFDL Wikimed

Algunos historiadores calculan  que  antes  de la Conquista había en Mesoamérica 25 millones de habitantes; para 1532, 16 millones; en 1568 poco mas de 2 millones y medio, y para 1605 había escasamente 1 millón.

epidemias traídas a América por los españoles

Aunque para el Siglo XVII la mortandad de indios  disminuyó,  las epidemias continuaron asolando a la Nueva España,  siendo las más importantes las de 1737, 1759-60, 1779-80 y 1784-86.

En los  primeros tiempos de la Conquista, la mortandad de indios no afectaba la economía de los españoles, pero ya en el Siglo XVIII sí,  pues -principalmente para las minas- necesitaban su mano de obra.

conquista de Mexico y esclavitud de los indígenas

Entre los trabajos forzados, el hambre y  las  enfermedades,  los  indígenas veían disminuir su número a pasos  agigantados, pues la conquista puso fin a  la  inmunidad  existente  en el continente, que había permitido una gran densidad de población; a la llegada de  los españoles América fue presa de las enfermedades europeas, y recibió la sucesión de enfermedades que en Europa – durante el  Siglo XIV- había reducido la población en un tercio. En América proliferaron enfermedades como la difteria, parotiditis, varicela, etc. La trilogía viruela, sarampión, varicela estaba en todo el Nuevo Mundo después de la llegada de los españoles.

epidemia

ENFERMEDADES TROPICALES

Además   de   estos  padecimientos,  los  conquistadores  también trajeron  enfermedades   tropicales  de  Asia   y   África,   que florecieron con gran violencia en las costas de América, en donde fueron mas mortíferas que las llegadas de Europa en el altiplano, pues si bien aquí  los  indígenas  fueron  diezmados  por  plagas   europeas, los de las costas veracruzanas y del Caribe,  prácticamente desaparecieron a causa de las enfermedades tropicales.

La densidad de la población en tierra caliente era  muy  elevada; pero  la conquista con su destrucción, y la Colonia con su brutal explotación, además de las  enfermedades  contagiosas, fueron más que suficientes para exterminar  la  población.

Zonas  que  a la llegada de los españoles habían sido un edén  y  estaban  densamente pobladas, quedaron casi deshabitadas unos cuantos años después de la conquista, convirtiéndose en infiernos donde señoreaban las enfermedades más mortíferas.  Aunque a finales del  Siglo XVII los indígenas adquirieron la  inmunidad  orgánica  necesaria para defenderse de las epidemias, el daño fue irreversible.

Las   epidemias  constituyeron  un  fenómeno  tanto  social  como  biológico,  y fueron consecuencia, tanto de la desorganización de los sistemas  productivos españoles,  como de la agudización de la explotación.

HUBO VARIAS EPIDEMIAS:

Viruela, 1520 a 1526

VIRUELA

La viruela (una de las diez plagas que asolaron a los aztecas) llegó en 1520 a Tenochtitlan desde Cuba, debido a un negro enfermo que viajaba en la flota de Pánfilo de Narváez que iba a apresar a Cortés, pero se unió a él.

La introducción de este virus en el territorio azteca cambió la historia de la conquista y ayudó a la derrota de Tenochtitlan, pues sucedió cuando los aztecas habían expulsado a los españoles de Tenochtitlán en la llamada “noche triste” por éstos.

HUÍDA DE LOS ESPAÑOLES EN LA NOCHE TRISTE PARA ELLOS

La epidemia duró unos dos meses, coincidiendo con la huida de Cortés de Tenochtitlan hacia Tlaxcala, dándole tiempo para reponerse entre sus aliados Tlaxcaltecas, mientras en Tenochtitlan enfermaban y morían decenas de miles de aztecas, entre ellos Cuitláhuac, hermano de Moctezuma, que le había sucedido en el trono del imperio Azteca.

CUITLÁHUAC

La Viruela ya era muy conocida en Europa, así que los españoles la identificaron rápidamente, mientras los indígenas que la desconocían le pusieron el nombre de hueyzahuatl (gran lepra).

La desesperación cundió entre los aztecas, que moribundos e inermes fueron fácil presa de los conquistadores. Sus dioses se habían ido, y los ayunos, ofrendas, sacrificios y abstinencias fracasaban.

Estas enfermedades no respondían a sus medicinas, ni sus médicos, curanderos y chamanes podían hacer nada para detenerlas, así que acabaron instalándose en sus tierras y en su gente, como regalo del Dios extraño de los españoles, ya que por donde quiera que estos pasaban traían males desconocidos.

CÓDICE DE LA CRUZ BADIANO

La primera epidemia de sarampión en el Nuevo Mundo.

Los aztecas aún no se reponían de la epidemia de viruela del período 1520-1526, cuando entre 1530-1531 llegó una nueva enfermedad: el sarampión, que se expandió desde la Nueva España hasta el Perú. Igual que las otras, esta enfermedad fue traída al continente por los españoles quienes la habían adquirido en las islas del Caribe, donde las dos terceras partes de los indígenas que aún quedaban en Cuba, murieron por sarampión en 1529.

Sarampión traído por los españoles a América

En la Nueva España el sarampión hizo estragos principalmente entre los niños, aunque la mortalidad no fue comparable a la de la viruela.

Los indígenas lo denominaron tepitonzahuatl (pequeña lepra) La epidemia  llego también a Guatemala, Nicaragua y Panamá, donde a los indios no sólo los mataba sino que a los sobrevivientes los dejaba muy exhaustos y no podían trabajar para los conquistadores (que era lo único que les interesaba).

El sarampión pasó hacia la región Andina posiblemente desde Panamá hasta la región de los Chibchas en Colombia, continuando hacia el sur a las comunidades Incas.

El sarampión, por la facilidad de su transmisión, quedó en el Nuevo Mundo como un azote permanente para la población, en especial para los niños.

Epidemia de 1545/1549

Epidemia de viruela en Tenochtitlan debido a la conquista

La población indígena sobreviviente de la conquista  y a las anteriores epidemias fue reducida a una tercera parte o menos y ya no hubo suficiente mano de obra (esclavos) indígena para ser explotada por los españoles.

Epidemia en 1576/1581.

Después de la devastación, en que encontraron la   muerte más de la cuarta parte de indígenas, los sobrevivientes tuvieron que trabajar aún más debido a los repartimientos (demanda de trabajo gratuito en beneficio de los españoles), pues los jueces repartidores aumentaron los porcentajes para este trabajo indígena.

También debido a la mortandad de los indios por esta plaga, los españoles tuvieron acceso a las tierras que habían pertenecido a los indígenas muertos por la epidemia.

Epidemia de 1736.

La población de la Ciudad de México (antigua Tenochtitlan) bajó de 22,000 a 4,000, según un censo de la época. En este caso, la plaga afectó también a los blancos y mestizos, pero en mucho menor medida.

Según datos de censos confiables[i], la población del Valle de México en tiempos de la conquista era de 1,500,00 habitantes, que se redujo a 325,000 en 1570.

Es interesante el hecho de que a las reformas de las leyes de 1549 (tendientes a regular el trabajo forzado de los  indios), siguió un receso de las epidemias en ese siglo.

CÓDICE DE  LA  CRUZ-BADIANO

PORTADA DEL CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

En contraste, y en total oposición con lo anterior, para los conquistadores la gran cantidad de plantas medicinales que se usaban en América, significó su independencia de los medicamentos de la metrópoli.

CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

Muchos de estos conocimientos se perdieron, pues no todas las civilizaciones prehispánicas conocían la  escritura;  sin embargo, durante la Colonia se produjeron diversos herbarios  ilustrados,el más famoso de los cuales es el CÓDICE DE  LA  CRUZ-BADIANO.

ENCABEZADO DEL CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

Este  Codex  describe las enfermedades de la cabeza  a  los pies, con nombres y dibujos a colores de las plantas usadas por  los  médicos aztecas para su tratamiento.

CÓDICE DE LA CRUZ BADIANO 1

El Códice de la Cruz Badiano fue escrito en náhuatl por el indio mexicano Martín de la Cruztraducido al latín por otro indioJuan Badiano.

PÁGINA DEL CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

El Dr. en antropología Angel María Garibay (18 de junio de 1892 – Ciudad de México, 19 de octubre de 1967), tradujo el antiguo documento sobre herbolaria del latín al español, conocido por su nombre latino como Libellus de medicinalibus indorum herbus.

ILUSTRACIÓN DEL CÓDICE DE LA CRUZ-BADIANO

Este manuscrito fue hecho por encargo del el virrey de Nueva España Antonio de Mendoza, quien murió meses después, habiendo sido nombrado virrey de Perú; posteriormente su hijo Francisco de Mendoza

Antonio de Mendoza primer virrey de Nueva España Wikicommons

(quien había tomado el mando de Nueva España al enfermar su padre) fue al Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco para solicitar su elaboración en menos de dos meses para ser enviado a España en 1552como  regalo  al rey  Carlos  I de España (Carlos V de Alemania); el monarca lo envió a la biblioteca del Escorial; después pasó a poder de un cardenal y finalmente a la biblioteca del Vaticano.  En 1990 el manuscrito, que aún se encontraba en el Vaticano, fue devuelto al pueblo mexicano por el Papa Juan Pablo II, el Códice hoy se encuentra de nuevo en México, en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, BNAH).

badanius-herbal-1

OTROS CÓDICES DE HERBOLARIA

Otros Códices americanos sobre plantas medicinales y otros medicamentos, son el VILLODAS y el CHILÁM BALÁM; posteriormente José Acosta publicó HISTORIA NATURAL Y MORAL DE LAS INDIAS       y, con  Nicolás Monardes, que publicó en 1565 un tratado sobre drogas americanas, se convirtió en introductor de las  plantas  medicinales aztecas e incas en Europa.

Otras fuentes primarias en torno a las propiedades medicinales de las plantas mesoamericanas anteriores a la Conquista son:

  • El Libro XI de Historia General de las cosas de Nueva España de fray Bernardino de Sahagún
  • La Historia natural de Nueva España, colosal obra publicada en 1628 por el  médico  toledano Francisco Hernández

Así como otros dos sin título.

  • Uno escrito en maya y
  • Otro elaborado por fray Francisco Jiménez, que hoy permiten conocer los remedios naturales con una mirada nativa.
  • En 1648 Willem Piso publicó otra sobre la medicina del  Brasil.

JARDINES BOTÁNICOS DE MOCTEZUMA

tlazochitl flor de noche buena o poisentia cultivada en jardines Moctezuma

En el imperio azteca había jardines botánicos que superaban a los de Padua y Pisa; Estos jardines se sustentaban en un conocimiento botánico influenciado por creencias religiosas.

Beltrán comenta que los antiguos mexicanos poseían una visión  mística y no podían tener una verdadera visión científica del universo y sus fenómenos, pero que esa visión mística también estaba presente en la mentalidad europea de los siglos XV y XVI y los españoles la trajeron al Nuevo Mundo.

León Portilla dice Acerca de esta cosmovisión:

“Se tenía conciencia de que además del saber estrictamente religioso, había otra clase de saber, fruto de observaciones, cálculos y reflexiones puramente racionales, que aún cuando podían relacionarse con los ritos y prácticas religiosas, eran en sí de un género distinto (Es decir relacionado con la ciencia).

Con respecto al arreglo de los elementos florísticos en los jardines botánicos, se dispone de descripciones imprecisas y en ocasiones redundantes.

En cuanto a su función Solís menciona:

repártanse francamente de los jardines del rey todas las yerbas que recetaban los médicos o pedían los dolientes, y solían preguntarse si aprovechaban, hallando vanidad en sus medicinas ó persuadido á que cumplía con la obligación de gobierno cuidando así de la salud de sus vasallos”.

Del Paso y Troncoso dice que el principal objetivo por el cual se establecieron los jardines botánicos del imperio de Moctezuma, fue el de crear centros experimentales de plantas regionales o de otras localidades para conocer o confirmar sus propiedades, además, de  “la ostentación y la riqueza de los reyes”.

Maldonado Koerdell dice: “era un centro ceremonial, una necesidad social de sus moradores”.

Lo que sí es claro es que en estos lugares las plantas medicinales tenían más valor que las ornamentales o alimenticias:

Cervantes de Salazar asienta: “No consentía Moctezuma que en estos vergeles hubiera hortalizas ni fruta diciendo que no era de Reyes tener granjerías ni provechos en lugares de sus deleites; que las huertas eran para esclavos o mercaderes, aunque con todo esto tenían huertos con frutales, pero lejos y donde pocas veces iba”.

Los jardines botánicos prehispánicos servían como centros de experimentación, conservación y observación, basados en una selección de ejemplares con los que se elaboró una clasificación fundada en el uso y las propiedades curativas de las plantas, es decir, con una visión científica

Desde  el  Siglo  XVI  la  combinación de plantas del viejo y del nuevo  mundo  sirvió  para  que  las  nacientes  corporaciones de boticarios   europeos  compusieran  sus  CODEXenriqueciéndolos ampliamente (y enriqueciendo a los boticarios -ahora laboratorios farmacéuticos también).

MÉDICOS AZTECAS

Los  médicos  aztecas  eran  lo  suficientemente capacitados como para  que Hernán Cortés le escribiera a Carlos V diciendo que no le hacían falta médicos europeos.

De hecho, cuando los aztecas hirieron a Hernán Cortés en la cabeza y se fue a refugiar a Tlaxcala, con sus aliados, el cacique envió por los mejores médicos indígenas (que ahora llamarían curanderos) para que curaran a Cortés, cosa que lograron rápidamente.

Batalla durante la conquista de México

SISTEMAS CURATIVOS INDÍGENAS ANTERIORES A LA CONQUISTA

Antes de la  conquista,  los  indígenas poseían sus propios sistemas curativos (limitados a su entorno, pero sumamente eficaces, pues disponían de una gran variedad de plantas medicinales y los  conocimientos  necesarios para aplicarlas), pero desconocían las  enfermedades europeas, que llegaron cuando su cultura en general  ya  estaba  dislocada  y  sometida.

Dice el Chilam Balam de Chumayel:

“(…) Entonces todo era bueno

 y entonces (los dioses) fueron abatidos

Había en ellos sabiduría.

No había entonces pecado…

No había entonces enfermedad,

no había dolor de huesos,

no había fiebre para ellos,

no había viruelas…

Esas patologías les eran desconocidas y escapaban a su  control, haciéndolos dependientes de la medicina de sus dominadores, quienes desde entonces han controlado el proceso, monopolizando las investigaciones y los tratamientos desde las metrópolis (ahora enormes laboratorios farmacéuticos), con miras a la expansión colonial, incluso usando explícitamente la enfermedad como  medio de sometimientoexterminio de las poblaciones  indígenas (ahora guerra bacteriológica), como dejaron asentado en algunos documentos coloniales.

ENFERMEDADES DESCONOCIDAS EN AMÉRICA

Si bien los análisis  osteopatológicos  realizados  a la fecha en huesos de indígenas prehispánicos indican la presencia de  anemia y enfermedades causadas por la desnutrición, y  enfermedades infecciosas debidas a la falta de condiciones sanitarias adecuadastambién muestran que después de la llegada de los españoles  hubo una serie de enfermedades antes no registradas, como viruelasarampión, tosferinaenfermedades  biliosas,treponematosis,  la enfermedad que ellos  llamaban  matlazáhuatl (fiebre amarilla) y muchas otras, para las cuales la población indígena no tenia inmunidad y que hicieron enormes estragos entre ellos (lo  cual  ya  sabemos  por  los relatos de españoles e indígenas de aquellos tiempos).

LA SALUD EN LAS COMUNIDADES INDÍGENAS PRE-CONQUISTA Y ACTUALES

Desde  la  Independencia de México  – y  hasta  ahora – la condición de los indios (en cuanto a enfermedades) ha  mejoradopero la carencia de salud que priva hoy día en las comunidades  indígenas,  es aún el producto de aquel  proceso  de  destrucción  sociocultural y ecológica y no de una falta de conocimiento  o  de  incapacidad histórica en lo que a salud se  refiere,  pues  dichas  comunidades en su proceso de adaptación  al  ambiente, desde mucho tiempo antes de la Conquista,  generaron  sistemas de conocimientos para prevenir las enfermedades  -principalmente- tratándolas con éxito (cuando se presentaban)  como  un  hecho  social y no individual, ya que ellos manejaban la medicina holística y no como lo hace ahora la medicina occidental, pues los médicos indígenas las trataban de manera holística, tomando en consideración no sólo al enfermo, sino a su entorno.

El proceso de coloniaje  y  dominación  impidió que los indígenas tuvieran un mayor desarrollo  de  conocimientos, tanto racionales (occidentales) como empíricos (que siempre tuvieron).

Todavía en este  Siglo XXI,  algunos programas oficiales de salud destinados a los indígenasdesconocen su riquísimo acervo de  conocimientos  y  sus  practicas  curativas y,  por lo tanto, tienen una actitud paternalista, pretendiendo guiarlos, diseñando planes que ignoran las situaciones especificas  de  cada grupo, y partiendo del supuesto de  que  los  indígenas  son  ignorantesirracionales.

Sin embargo, debe tomarse en  cuenta que, si bien sus vías no son científicas (en tanto que lógicas y racionales a la manera  occidental -y por lo tanto no son totalmente comprendidas  por  nosotros), sí poseen un saber  curativo  heredado de sus antepasados, ahora englobadas en las llamadas “medicinas alternativas” que deberían volver a aplicarse no sólo en los indígenas, sino en la población en general.

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© Silvia Eugenia Ruiz Bachiller

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ENLACES RELACIONADOS

http://guiadelcentrohistorico.com/kmcero/el-centro-fondo/epidemias-en-la-ciudad-de-m-xico

http://elkunumi-guarani.blogspot.mx/2009/06/la-influenza-el-sarampion-la-viruela.html

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[i] Gibson, 1980

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